theguardiantheguardianhace 18h
(Karigar) El productor indio se aleja de la electrónica hacia composiciones intrincadas y de construcción lenta que favorecen la textura y la moderación. Como Sandunes, el productor indio Sanaya Ardeshir ha pasado la última década explorando el lado melódico de la música electrónica con tres exuberantes álbumes que se basaron en la brillante instrumentación y referencias pop de contemporáneos como Bonobo. Ahora, lanzando su primer disco bajo su propio nombre, Ardeshir explora un territorio completamente nuevo, a saber, composiciones expansivas para piano que suplantan los ritmos de la pista de baile con repeticiones minimalistas que se despliegan lentamente. Basándose en su formación como pianista, Ardeshir muestra un dominio seguro de las teclas, construyendo un motivo insistente de la mano derecha en la pista inicial que crea una base para las notas prolongadas del saxofonista Rhys Sebastian. Este inquebrantable fraseo de piano permite a sus colaboradores superponer evocadores sonidos instrumentales, produciendo ráfagas de fanfarria de instrumentos de viento en el lastimero Between Dreams y remolinos de cuerdas de sintetizador en el entrecortado Barefoot Steps. La percusionista Sarathy Korwar ofrece una característica destacada en Deccan Queen, dando estructura a los frenéticos arpegios de Ardeshir con sus ritmos de tabla cada vez más intensificados. Continuar leyendo...